Villa Allende se convirtió en la primera ciudad del país en cerrar calles de noche con portones
Villa Allende,en el Gran Córdoba, se transformó en la primera ciudad del país en cerrar sus calles en horarios nocturnos para un ensayo de prevención contra la inseguridad.
La medida es inédita en la provincia de Córdoba, y en Argentina solo hubo un intento similar en 2010 en Guaymallén (Mendoza) pero en ese caso no llegó a concretarse.
Este jueves se colocó el primer portón en barrio Lomas Sur, sobre calle Mendoza y Queupú. Es el sector de Villa Allende que colinda con barrio Villa Cornú de la ciudad de Córdoba.
La medida que promueve el municipio local lleva meses de debates y preparativos. Cuenta con la desaprobación de vecinos que hasta presentaron recursos de amparo ante la Justicia para evitarla, así como con el apoyo de otros que la observan como un esfuerzo para reducir el índice de delitos contra la propiedad.
Desde el gobierno municipal se sostiene que una consulta puntual a los vecinos realizada mostró una alta adhesión.
Quienes viven cruzando la calle miran sorprendidos por estas horas. Y son varios los que no saben cuál será la función de esos altos portones.
"Hubiese preferido que se hicieran más patrullajes. Los portones no van a parar a los delincuentes. Tengo clientes que vienen de Villa Allende y ahora van a tener que dar una gran vuelta para venir", dijo una comerciante capitalina de Villa Cornú, que contó que es víctima de constantes robos.
En el caso de los vecinos de Lomas Sur, la sensación es dispar: hay quienes están de acuerdo porque estiman que se sentirán más seguros, sobre todo por la noche. Y hay quienes insisten con su desacuerdo porque entienden que a los delincuentes no los parará un portón pero que a los vecinos les restarán libertad de circulación.
La experiencia de Villa Allende será observada de cerca, no sólo en Córdoba, sino en otras localidades del país que enfrentan desafíos similares ante las demandas por mayor seguridad.
Esperan el fallo
Ante la puesta en marcha de los portones, los vecinos que demandaron al municipio ante la Justicia, realizaron una protesta frente a Tribunales I.
Ahora, aguardan el fallo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), al que acudieron luego de que la Cámara Contencioso Administrativa de Primera Nominación de la Capital no hiciera lugar a la demanda.
El representante de los amparistas, Pedro Yagüe, sostuvo que los portones no resolverán problemas de seguridad y obstaculizarán desagües.
"La cámara ignoró nuestras pruebas y no estableció medidas. Seguimos recolectando firmas y estamos confiados en que el Tribunal Superior tomará una decisión justa", expresó. Y cuestionó que los vecinos de Lomas Sur no estaban informados de la colocación de portones esta semana.
¿Solución o problema?
La inédita medida de cierres de calles no deja de ser polémica y genera debates que se mantienen abiertos.
El secretario de Gobierno municipal, Felipe Crespo, señaló que fueron los vecinos, a través del Registro de Oposición, quienes avalaron el proyecto y solicitaron estar dentro del nuevo sistema de seguridad, que además de los portones, incluye cámaras, patrullaje, mejor iluminación y la aplicación Ibis SOS de alerta al vecino. "Es un plan integral", sostuvo.
"Los vecinos de Villa Allende, de Lomas Sur y Pan de Azúcar, son unos privilegiados respecto de otros vecinos actualmente, porque con los recursos del municipio se financia un sistema para mejorarles la inseguridad primero a ellos", indicó.
Para armar el proyecto, Crespo resaltó que trabajaron con la Policía y con las estadísticas para armar un "mapa" sobre la inseguridad. Y que en base a esos datos se resolvió colocar los cerramientos en determinadas calles. "Nada improvisado", dijo.
También remarcó que la Cámara Contencioso Administrativa se expidió en diciembre de 2025 y ratificó que el municipio trabaja en el marco de la legalidad para esta iniciativa. "Estamos confiados de que la medida protege el derecho de vivir seguros, que es lo que reclaman los vecinos", afirmó.
En tanto, Jorge Jofre, especialista en seguridad, opinó: “El modelo que todos conocemos es aquel donde el Estado, con fiscalías judiciales y Policía, define qué se puede hacer y qué no”, indicó, al cuestionar el rol del municipio en este caso.
Desde la experiencia internacional, concibió que la inseguridad es un problema complejo, y que para que haya soluciones exitosas se deben tener modelos que vayan más allá del esquema vertical. “Hay que darle participación al vecino porque es el que sabe cómo funciona el espacio público del barrio. Es el que siente en carne propia la inseguridad”, argumentó.
Mientras, Sergio Job, abogado penalista, diplomado en seguridad ciudadana y docente de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), sostuvo que los problemas delictivos de Córdoba son los robos y hurtos. "Y lo que se debe saber es qué delitos se ataca y qué derechos se recortan al hacerlo", apuntó.
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